
Anteriormente comenté cómo nuestra propia percepción puede jugarnos sucio en las decisiones de selección (Ver: ¿Eres tu PROPIO enemigo al seleccionar personal?). En esta ocasión, resumiré un artículo que señala otra falla en nuestra apreciación: 90% de ejecutivos se consideran a sí mismos «buenos entrevistadores», lo que inicia una paradoja: ¿entonces por qué hay tan pocas decisiones unánimes entre estos ejecutivos para reclutar a un mismo candidato aún cuando todos los entrevistadores estén en una misma habitación? Sigue leyendo






